Crecà en una comunidad cuyos miembros cometÃan crÃmenes gravÃsimos como homicidios. La ciudad de Nueva York, con sus 8 millones de habitantes, tiene cientos de homicidios por año, la mayorÃa cometidos por gente que vive en la ciudad. Robos y asaltos violentos eran aún más comunes. Otros males relacionados más con información que con violencia fÃsica eran también comunes. Por ejemplo, algunos policÃas de Nueva York mentÃan habitualmente cuando eran citados como testigos, y hasta crearon una palabra para ello: en lugar de “testimonio”, describÃan sus apariciones en la corte como “testimiento” [1]. Algunos programadores de Nueva York cayeron en la práctica legal, pero socialmente destructiva del software privativo: le ofrecÃan paquetes de software atractivos a la gente sin el código fuente, y les exigÃan la promesa de no compartirlos con nadie más.
A pesar de estos males prevalecientes, nunca en mi vida he visto a alguien intentando condenar a todos los neoyorquinos sobre la base de los errores que sólo algunos cometieron. No he visto a nadie suponer que todos los ciudadanos de Nueva York son culpables de homicidio, violencia, robo, estafa o de escribir software privativo. La gente tiene claro que el simple hecho de que algunos neoyorquinos hayan hecho estas cosas no justifica que nos traten a todos nosotros como culpables. Esto serÃa “culpabilidad por asociación”, y la gente sabe que eso es injusto.
Ahora vivo en la pequeña ciudad de Cambridge, Mass. También aquà ocurren homicidios y robos. No sé si la policÃa de Cambridge acostumbre mentir en la corte, pero el software privativo es predominante. De todos modos, nunca vi a nadie condenar a toda la ciudad de Cambridge por esto. AquÃ, la gente también reconoce que la culpabilidad por asociación es una injusticia.
Sin embargo, la gente no siempre recuerda aplicar este principio. Mi comunidad virtual, la comunidad del Software Libre, que he ayudado a construir desde hace 20 años desarrollando el sistema operativo GNU, es ahora vÃctima de una campaña de culpabilidad por asociación. Un número de artÃculos – he visto algunos – han intentado culpar a nuestra comunidad entera por el desarrollo del virus MyDoom.
Podemos estar seguros que algunos habitantes de Nueva York han cometido asesinatos, porque han sido juzgados y condenados por ello. No sabemos si alguien de la comunidad del software libre ha participado en el desarrollo de MyDoom. Los desarrolladores no han sido identificados; ellos mismos sà saben quienes son, pero ustedes y yo sólo podemos especular. PodrÃamos especular que fueron usuarios de GNU/Linux los que desarrollaron el virus para atacar a SCO. PodrÃamos especular que Microsoft desarrolló el virus asà podrÃa luego culparnos a nosotros. PodrÃamos especular que ex-empleados de SCO desarrollaron el virus para vengarse. Pero no existe evidencia de ninguna de esas especulaciones.
Si algún dÃa encontramos que los que desarrollaron el virus eran usuarios de software libre, entonces mi comunidad virtual estará en la misma situación que Nueva York o Cambridge: estará probado que hay algunos miembros que actúan destructivamente.
Esto no sorprenderÃa a nadie. La comunidad de software libre incluye a decenas de millones, más grande que Nueva York e incluso que Shangai. SerÃa muy difÃcil que entre tanta gente todos tuvieran un comportamiento ético. Nuestra comunidad se auto-selecciona por un mÃnimo de rechazo parcial a una práctica no ética: el software privativo, pero eso no nos garantiza perfección. La presencia de unos pocos malhechores entre muchos millones no es sorprendente – y no es excusa para la culpabilidad por asociación.
Creo que casi todos los lectores de este artÃculo no tienen nada que ver con el desarrollo del virus MyDoom. Asà que si alguien los está acusando, no actúen defensivamente. Ustedes no tienen que ver con el virus más que sus acusadores, asà que contesten eso con la cabeza erguida.
Si alguien tiene conocimiento o evidencia sobre quien desarrolló el virus, confÃo en que hará una acusación contra esas personas especÃficamente basada en pruebas concretas. Pero nadie deberÃa acusar sin pruebas, y no hay excusas para la culpabilidad por asociación. No en Nueva York, no en Cambridge, y no en el Mundo Libre.
Copyright 2004 Richard Stallman
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